miércoles, 7 de octubre de 2009

El otro País nº 3: castellanidad o leonesismo

El otro País, salía a la calle con su número 3, del que ahora nos ocupamos, en el mes de octubre de 1990 y de él destacamos la publicación de una carta remitida por José Sánchez Rueda que suscitaría, en este número, no una confrontación ideológica ni un debate político entre su remitente y la redacción del periódico, sino mas bien un intercambio de ideas sobre la castellanidad o el leonesismo de nuestra tierra.

Cada una de las partes argüiría distintos razonamientos en defensa de su postura y buscaría en otras fuentes argumentos en los que apoyarse. Y así, Pepe Rueda citaría a Miguel de Unamuno por su consideración de Salamanca como la académica palanca de su visión de Castilla, y a Julián Moreiro, quien en su libro "Sánchez Rojas, crónica de un cronista", dice de él que, al vivir en Alba los años de su infancia, aprendió a familiarizarse con la realidad gris de Castilla.
No es mi ánimo el de posicionarme sobre la antigua polémica, ni tampoco rebatir, ni mucho menos, los argumentos de Pepe Rueda o del amigo Moreiro; pero sí me parece interesante aportar otro punto de vista del aludido José Sánchez Rojas, quien a pesar de que, desde mi punto de vista, se consideraba profundamente castellano, allá por el año 1931, en su artículo titulado Zamora. El espíritu leonés, manifestaba textualmente:

«Zamora pertenece al reino de León. Históricamente, geográficamente, espiritualmente. Con las provincias de León y de Salamanca…

…Espiritualmente (tradición, carácter, paisaje, piedras, fisonomía de sus hijos, sabor actual, ecos de leyendas pretéritas), ni Zamora (Toro, Benavente), ni Salamanca (Ledesma, Ciudad Rodrigo, Alba de Tormes), ni León (Astorga, Sahagún) son pueblos castellanos…

…Así, León es una cosa distinta de Castilla…

…Mirad esas gentes zamoranas, leonesas, salmantinas. Esa unilateralidad y pobreza mentales del castellano, no rezan con ellos…»

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