domingo, 10 de abril de 2011

Sanchez Rojas en La Nación y Revista Castellana

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Continuamos avanzando en nuestro particular acercamiento a la obra de Sánchez Rojas con la incorporación de algunos artículos recientemente localizados en dos nuevas publicaciones, Revista Castellana y La Nación, con las que él “colaboró”; y entrecomillamos esta expresión dado que nos llama la atención que ésta última publicación, La Nación, nacida durante la primera Guerra Mundial con ayuda económica alemana y, por tanto, notoriamente germanófila, además de monárquica y conservadora, contase con escritos firmados por un periodista como Sánchez Rojas con unas convicciones ideológicas no solo distintas sino, incluso, enfrentadas; aunque, posiblemente, también acuciado por perentorias necesidades (las cornadas del hambre) que le obligarían a esta cooperación que, en cualquier caso, resultó efímera y problemática. Apenas 9 meses después de salir a la luz, el 26 de julio de 1917 el diario matutino ponía de manifiesto sus discrepancias con el escritor:

«Hace unos días publicamos un suelto en el que dábamos cuenta de don José Sánchez Rojas no tenía nada que ver con la Redacción ni con la Administración de este periódico.
Hoy nos vemos precisados a insistir en ello en vista de las reclamaciones que llegan hasta nosotros por no haber publicado unos anuncios que nuestros comunicantes nos dicen haber contratado con dicho señor.
Este, cuyo paradero ignoramos, quedó hace tiempo separado de LA NACION por su proceder irregular, no rindiendo cuenta de cuantos trabajos administrativos concertó al amparo del nombre de este periódico.
Por todo ello queremos hacer constar de nuevo que don José Sánchez Rojas no nos representa en ningún sitio, ni administrativa ni literariamente.»

Al margen de vicisitudes de índole personal y centrándonos en su obra, añadimos también un buen número de artículos aparecidos en publicaciones previamente incorporadas a este cuaderno electrónico con los que tras una nueva búsqueda, más minuciosa, hemos tropezado. (Para facilitar su localización se ha procedido a destacar sus enlaces en color rojo con la indicación Nuevo)

2 comentarios:

  1. Sorprendente el suelto de "La Nación". No tenía noticia de un incidente que desvela una faceta desconocida de la personalidad de Sánchez Rojas. Hombre que con frecuencia recurría a dar sablazos para sobrevivir, parece en esta ocasión (si es cierto lo que dice el periódico y si es acertada la deducción)haber intentado una especia nueva de sablazo, sirviéndose de su condición de periodista para ejercer de gerente de un periódico por libre y poder, así, llevarse unas pesetas a costa de los anunciantes. Que yo sepa es un episodio insólito y hasta ahora desconocido, que abre un perfil turbio en el bueno de Pepe Rojas.
    Recién llegado de nuevo a Madrid, tras la fracasada aventura de abrir bufete en Alba siguiendo los pasos de su padre, ya muerto (no debió de poner mucho entusiasmo en el empeño, con seguridad sugerido por su madre, no deseado por él), debe andar, como casi siempre, a la cuarta pregunta. Pero dar en esa actividad poco menos que delictiva es desconcertante. Tal vez pensara que, al fin y al cabo, como era un periódico de la caverna germanófila...
    Como lector y como viejo biógrafo de Rojas (mi libro se ha quedado pequeño: hoy se sabe mucho más y tal vez alguien debiera plantearse la empresa de hacer una biografía más sólida sobre el personaje), te agradezco mucho esta tarea de recuperación que estás haciendo. Así también se escribe la historia, Gera.

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  2. Gracias a ti, Julián, por tus aportaciones.
    Efectivamente, el desarrollo de las nuevas tecnologías facilita y acelera enormemente el acceso y la localización de todo tipo de información y documentos. No obstante, en el estudio de Sánchez Rojas tú "Crónica de un cronista" y tú siempre seréis un referente.

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