miércoles, 28 de noviembre de 2012

Diario de la defensa y evacuación del castillo de Alba de Tormes: Sábado, 28 de noviembre de 1812

«Día 28. Al medio día conociendo el comandante iba poseyendo á la columna  un estado de debilidad por las continuas aguas, enormes fríos y marchas, sin estar á cubierto desde los Cantones de Burgos, hizo el arrojo de ponerse en marcha á la una, y se introduce en el pueblo de Hoyo-Quesero, encierra la tropa en su iglesia, hace que todos los vecinos le lleven lumbre, y que en las casas condimentasen un buen rancho para que lo comiesen á las ocho de la noche: los oficiales se colocaron en una casa frente á la misma iglesia. El pueblo se esmeró con sus auxilios, todos comieron y enjugaron el único equipo que llevaban, y el comandante á las nueve de la noche los entusiasmó diciéndoles: "vamos á concluir el peligro que tantos días hace nos rodea: á cuatro leguas nos hallamos del Puerto del Pico, y la Extremadura libre de enemigos nos proporcionará el descanso y medios para reunirnos al ejército, que debe estar ya en Galicia."Los soldados contestaron: estamos prontos, y nuestro mayor sentimiento desde el día anterior á la salida del castillo ha sido verlo á V. enfermo. A las once en punto de la noche, llevando bagages los enfermos de gravedad, rompió su marcha la columna.»



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Las opiniones aquí reflejadas corresponden a los comentaristas y no representan, necesariamente, las del autor de Entre el Tormes y Butarque, quien se reserva el derecho a eliminar aquellos comentarios que considere inadecuados, bien por utilizar un lenguaje indecoroso, emplear descalificaciones personales, ser repetitivos o introducir argumentos al margen del tema de debate.

En caso de que no desee revelar su verdadera identidad se sugiere que utilice un alias o nombre ficticio, lo que agilizará el debate y permitirá identificar claramente la autoria de las opiniones que quieran ser rebatidas o corroboradas por otros comentaristas.