lunes, 31 de diciembre de 2012

81 aniversario de la muerte de José Sánchez Rojas

Responso civil a José Sánchez Rojas.

«Cuatro palabras tan categóricas y tajantes como inesperadas: Sánchez Rojas, ha muerto. Y una desolación auténtica y fulminante en quien esto escribe.
¡Mal regusto nos deja, en su despedida, este año inmortal de 1931, tan simpático y fértil para nosotros!
Se nos lleva en su mutis al penúltimo romántico –el lector se dará cuenta de que nunca se va el último de veras, por más que se diga–, al que era una efectiva supervivencia de la bohemia literaria y periodística española, al escritor cultísimo, ágil, brillante, que ofrecía el vivo contraste de una prosa pulquérrima y cristalina, con su extremado abandono personal.
Sánchez Rojas y su prosa eran el vivo ejemplo del lodo y la flor. Un lodo humano, en el que podía estudiarse todo un curso de etimología y del cual surgía, maravillosamente, una flor de esplendida belleza.
¡Pobre Sánchez Rojas! Vida asendereada, zozobrante, salpicada de altibajos –el agobio tras la opulencia, la tiniebla tras el resplandor-, sufrida y filosófica.
Con tu desprecio de la exterioridad, de la prestancia social y de más elemental asepsia, eras causa perenne de vayas y diretes, de repulsas y aspavientos.
Paisano y cantor de Teresa de Cepeda, has ido a morir, como ella, junto a esa Alba de Tormes, florón de la Salmantica renacentista, junto al castillo ducal del hoy simple ciudadano don Jacobo Stuar, en plena tierra de señorío.
¡Quien había de decírtelo hace pocos días, cuando la Republica, haciendo honor al oro de tu estilo, te nombraba cronista oficial de la proclamación y promesa del nuevo Jefe de Estado!
Cuando en los días –para ti felicísimos y redentores- en que la Dictadura jerezana te confinó a la hospitalaria Huesca, recuerdo me decías paseando por el Claustro de S. Pedro el Viejo:
- Ya ves, la Dictadura ha creído castigarme desterrándome, y me ha hecho un gran favor. Escribo más, gano más dinero, madrugo, me baño todos los días, tengo novia… ¡Quien sabe! A lo mejor, si viene la República un día, acaso queriéndome hacer un favor, me perjudica de veras. ¿Ha sido así, querido Pepe?
No. La República no te preparó la emboscada de esa bronconeumonía que ha rendido tu organismo depauperado, en pocas horas. La República quería tu vida regenerada, digna y fácil. Ha empezado ya a darte la mano, cuando tú, en una escapada al rincón natal, te pierdes definitivamente, escondiéndote en el regazo de la tierra que te alumbro y que te sepulta, avara de tu pobre barro, satirizado siempre.
Con tu muerte, Sánchez Rojas, las letras españolas –ahora si que es verdad la eterna mentira–, pierden un artífice poderoso; la Republica, su cronista oficial; Salamanca y Ávila, su cantor dilectísimo; don Miguel de Unamuno, su fervoroso exégeta; el Café Colonia, su cliente de peor atuendo; Sánchez Ocaña y Pérez Bauces, la más socorrida válvula de su humorismo –«me levanto, me visto, me baño»– y nosotros, tus amigos, tus lectores de siempre, un camarada comprensivo y bueno que disculpa nuestra esquivez y un manantial de prosa límpida y castiza que fluía, inagotable sobre las ásperas hojas de nuestros periódicos.
Adiós, compañero. ¿Hasta cuando? ¿Hasta nunca? Misterio.
El que esto escribe solo sabe que contigo se le va un pedazo de su vida.»


Un Republicano

domingo, 30 de diciembre de 2012

Homenaje a José Sánchez Rojas

La prensa provincial, concretamente El Adelanto en su edición de hoy, informa de la intención del Consistorio de Alba de Tormes de celebrar un homenaje al escritor y periodista albense José Sánchez Rojas al cumplirse el 81 aniversario de su muerte

Según esta fuente, el acto tendrá lugar a las 10:30 horas de  mañana, día 31, y consistirá en una ofrenda floral en el cementerio, continuando las 11:00 con un homenaje infantil en el salón de plenos del Ayuntamiento.

Desde luego se trata una iniciativa digna de elogio por la que desde aquí felicitamos a sus promotores, aunque no por ello dejamos de lamentar el hecho de que nos hayamos enterado por la prensa, al tiempo que nos preguntamos para que necesita nuestro Ayuntamiento dos páginas Web si ni siquiera es capaz de informar a través de ellas de esta conmemoración,  como tampoco lo ha hecho a los Amigos de la Cultura de Alba a quienes, en ocasiones, se notifica mediante correo electrónico la celebración de unos actos y se omite la de otros.

viernes, 21 de diciembre de 2012

El brazo incorrupto de Santa Teresa viene a visitaros

Con este lema, y para conmemorar  el IV centenario de la reforma carmelitana, en el mes de agosto de 1962 el brazo de Santa Teresa inicia un peregrinaje por pueblos y ciudades de España con la intención de visitar todos los conventos y monasterios de la orden.

El viaje, que se prolongaría durante  un año -hasta agosto de 1963-, serviría también para realizar una cuestación nacional con el objetivo de obtener fondos para la reanudación de las obras de la Basílica Teresiana en Alba de Tormes. Sin embargo, a pesar de los masivos recibimientos y de las aclamaciones de que fue objeto la reliquia teresiana en todas las localidades por las que pasó, el resultado es de todos conocidos: las obras permanecieron paralizadas y de aquel viaje solo nos han llegado imágenes curiosas como éstas que ofrecemos   a  continuación.  

   
Alba de Tormes (Agosto 1962) La población y la imagen de Santa Teresa despiden la reliquia que inicia su peregrinar por España (Fotografías publicadas en el Libro de Fiestas de 2008)

    
Écija (Noviembre 1962). El Alcalde y el Coronel del Depósito de Recría y Doma portan la reliquia del  brazo de Santa Teresa que procesiona escoltado por la Guardia Civil y la Guardia del Honor de la policía municipal.




Zafra                                         Valencia (Enero 1963)                                   Barcelona

 

                                Cádiz (Diciembre 1962)                                               Tortosa


Baeza                                             Corella (Julio 1963)                                    Barbastro

 
Boñar (Julio 1963) El Alcalde recibe la reliquia que posteriormente procesionaría a hombros de mujeres de la localidad y escoltada por la Guardia Civil.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Mejorando en transparencia

«En el marco del programa POCTEP, REGTSA colabora en el Proyecto RED TRANSDIGITAL desarrollando nuevos servicios electrónicos para la Provincia de Salamanca. En este sentido, se elaboran los Portales de Transparencia Municipales, que buscan acercar las administraciones al ciudadano, haciéndolas más transparentes y generando confianza en la ciudadanía; además de cumplir con la Ley de Transparencia.» (http://www.transparenciasalamanca.es)

Hasta hace unos días obteníamos un rotundo suspenso en Transparencia Municipal: Tan solo 4 puntos.
Tras la publicación de este baremo, propio y de otros Ayuntamientos de nuestro entorno, se ha producido un cambio radical  y actualmente alcanzamos una puntuación de 22.
Aún nos queda mucho camino por andar, aunque hay que reconocer que la mejora ha sido sustancial. 


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Presentación del último trabajo de la Banda de música.

Así sonaba la Banda de música de Alba de Tormes en la presentación de su último disco “Pasodobles taurinos” el pasado sábado en el Teatro de la Villa.
Reportaje emitido por TV Salamanca en su programa Salamanca es así


martes, 18 de diciembre de 2012

Banda de música de Alba de Tormes: Menuda Banda

A Jerónimo Cotobal –MITO In memoriam

Extracto del programa Vamos a Ver emitido por el canal Castilla y León Televisión el pasado viernes (14-11-2012). Contiene un reportaje dedicado a la Banda de Música de Alba de Tormes y una entrevista al que fuera el más veterano de sus componentes.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Las fiestas de Alba de Tormes en CyL Televisión

Videoreportaje sobre las pasadas fiestas de Alba de Tormes emitido en el día de ayer por el canal autonómico Castilla y León Televisión en su programa El Pasacalles.
La secuencia no es continua, y en ella se entremezclan escenas de celebraciones albenses con otras correspondientes a las de las fiestas de la localidad abulense de El Arenal.



lunes, 10 de diciembre de 2012

Nuevo olvido histórico

Atrás quedó el mes de noviembre y con él, el 200 aniversario de la defensa y evacuación del castillo. Como ya ocurriera en noviembre de 2009 con el de la batalla de Alba, ambos bicentenarios transcurrieron para los albenses con más pena que gloria y sin ningún recuerdo institucional.

Era de esperar, sobre todo si tenemos en cuenta la parcialidad del equipo de gobierno municipal que con una actitud impropia de un Ayuntamiento laico y aconfesional se centra únicamente en la preparación de centenarios teresianos dejando de lado la conmemoración de otros acontecimientos en los que Alba   adquirió una relevancia histórica ahora olvidada.

No es de recibo, e incluso, por paradójico, resulta poco ético, que una corporación que considera que el desarrollo de nuestra localidad depende de la actividad turística olvide éstas efemérides a las que en alguna ocasión, en documento poco afortunado, ha calificado como una de las actuales motivaciones de ese turismo tan necesario para Alba de Tormes. 

Sencillamente, lamentable.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Aniversario de Luis Bello

«En un Estado bien regido, el pobre tiene tanto derecho a la instrucción como el rico…»
(Luis Bello. Viaje por las escuelas de España)

Es curioso comprobar cómo la problemática educativa perdura, con las lógicas salvedades, a lo largo del tiempo.
Hoy, profesores, estudiantes, asociaciones de padres y madres de alumnos… se echan a la calle reivindicando una educación de todos y para todos, y en franca oposición al giro involucionista que experimenta la enseñanza pública en nuestro país. Antaño, un albense, Luis Bello, se lanzaba a recorrer las escuelas de España y clamaba contra la penuria y el abandono en que se encontraban.
Coincidiendo con el 140 aniversario de su nacimiento -lo hacía un día como hoy del año 1872- tratamos de recordar a este coterráneo olvidado y para ello recuperamos un artículo -que oportunamente nos hace llegar Ángel González- publicado por La Vanguardia el 6 de diciembre de 1972 en el que, además de unas pinceladas biográficas, se describe la lastimosa situación de la escuela pública a la que entonces, al igual que ahora, se le aplicaban recortes sin miramiento alguno.





domingo, 2 de diciembre de 2012

Diario de la defensa y evacuación del castillo de Alba de Tormes: Miércoles, 2 de diciembre de 1812

«Día 2. Cómo la columna se hallase con mas necesidad de equipo que de descanso, el comandante dispuso continuar la marcha á Plasencia persuadido á que en dicha capital tendría los auxilios que no podrán prestarle cortos pueblos; y verificándolo el día 5, tuvo el disgusto de que su autoridad le manifestase no poder socorrerle en cosa alguna más que por un día con raciones; pero los habitantes de esta ciudad, penetrados de la poca consideración del juez comandante de armas para unos soldados cuyo valor y constancia los presentaba héroes, tomaron por si el medio de abrir una suscripción voluntaria, para con ella calzar desde el comandante hasta el último individuo que se hallaban en la mayor necesidad, y ese rasgo de generosidad surtió tal efecto, que á muy pocas horas no solo fueron calzados, si también mucha parte habilitados de camisas, y algunos con pantalones. Sabiendo ya el comandante que el cuartel general del señor duque de Ciudad-Rodrigo se hallaba en Fresneda, pueblo de Portugal, y el del sexto ejercito en Galicia, el día 8 guió la marcha por Coria y Sierra de Gata con objeto de recibir el pasaporte para por dicho reino continuar a Galicia; y verificándolo el día 13, sin embargo de hallarse el referido Fresneda enteramente arruinado, y el generalísimo haber salido el 9 para Cádiz nada faltó á la columna por dejarlo así ordenado, como el que concurriesen á su casa todos los generales y gefes de graduación para acompañar á comer al comandante de la guarnición del castillo de Alba de Tórmes, lo que se verifico con todo jubilo y alegría: allí fueron entregados los dos cazadores de caballería rescatados por la guarnición el día 20. El 14 se rompió la marcha por Portugal sin faltar el menor utensilio á la columna que llegó el 26 á la ciudad de Orense en Galicia, siendo casi una sorpresa para  este país y el ejército, pues carecía de toda noticia  favorable: el 27, se incorporaron á sus compañías nueve soldados de los que quedaron de escolta en el castillo y de los tenidos por muertos á la salida, los cuales hacia cinco días haber llegado á sus casas fugados del enemigo desde la ciudad de Salamanca: estos declararon que los rancheros sin las acémilas, asistentes, y hasta el número de diez y siete soldados se volvieron inmediatamente al castillo; que los enemigos estuvieron en confusión mucha parte de la noche, y por ultimo colocaron los puestos en el mismo orden que los tenían, aumentando algunas escuchas sobre las mismas tapias del castillo; que la escolta sostuvo el fuego hasta el día; que reuniendo todos los soldados en el patio el teniente Solar mando al sargento Silva á la villa con una carta para el general francés, de cuyas resultas á muy corto tiempo vinieron tres compañías, y ellos conducidos al pueblo les suministraron ración de pan, carne y vino, trasladando los enfermos al hospital, y tratándolos á todos con la mayor consideración, por mandarlo así el general. Seguidamente vieron salir á la ligera seis compañías con la caballería, que decían ir á buscar la guarnición. Que al día siguiente con otros prisioneros ingleses los llevaron á Salamanca, desde donde se escaparon muchos, y en ella oyeron decir á franceses, y aun á españoles, que la tropa fugada del castillo había sido degollada la mañana del 25 por la caballería del ejército. El 29 quedando las compañías en Orense,  salió el comandante para  el cuartel general que se hallaba en la ciudad de Lugo, á presentarse al excelentísimo señor comandante general interino del ejército conde de Belveder, quien á consecuencia del parte que dirigió por los puestos el de la segunda sección de la tercera división acantonada en Orense, circuló al ejército la orden que se inserta al nº 10, y á  continuación lo hizo con la de que es copia el nº 11, á fin que fuesen recibidos por todos los batallones con banderas y oficiales en el orden de parada, cuya sinigual distinción se hizo  al comandante en Lugo por los regimientos de Benavente y Lugo, que se hallaban formados en el campo de Montiron con asistencia de un inmenso concurso; y luego que regresó á Orense, se verificó al todo de la columna por la mencionada sección compuesta de los regimientos Voluntarios de Santiago, Compostela, y Guadalajara: se dieron dos pagas á cada individuo, y licencia á los que tenían sus casas inmediatas: se celebró una misa en acción de gracias á la Virgen del Carmen, patrona del regimiento  de Monterrey, y los emolumentos fueron costeados gratuitamente por aquel clero. A últimos de enero  la compañía de Voluntarios del Rivero salió á incorporarse en su cuerpo que se hallaba en el Bierzo, y las de Monterrey para el suyo al Cantón de Verin. El generalísimo ordenó se recibiesen las pruebas de esta acción con arreglo al decreto de 31 de agosto de 1811, en las cuales se incluyeron todos los documentos originales, debiendo constar en ellas más por menor las ocurrencias que promueven este diario, respecto á que solicitó el comandante, que luego que el fiscal recibiese las declaraciones señaladas por reglamento, pasase á interrogar á la justicia y sugetos de carácter de la villa de Alba de Tórmes, y aun de sus pueblos inmediatos, quienes deberían deponer mas circunstanciadamente no solo de las operaciones de la guarnición si también de las del enemigo. En consecuencia de todo, y del juicio abierto contradictorio, se condecoró al gefe con la cruz laureada de la benemérita y real militar orden de san Fernando. = Es copia. = José de Miranda.»
[...]



«NÚMERO 10
Cuartel general de Lugo. = Orden al ejército el 28 de, diciembre de 1812. = El benemérito teniente coronel del regimiento de Monterrey don José de Miranda, que con las compañías de granaderos y cazadores de su cuerpo y la de Voluntarios del Rivero defendió enérgicamente el castillo de Alba de Tórmes, ha tenido la gloria de haber llegado con ellas á Orense abriéndose paso por medio de los enemigos, y superando las dificultades que ofrece una marcha de ciento y treinta leguas en la estación actual. Luego que se sepa el pormenor de este acontecimiento militar que tanta honra hace al que lo ha conducido, como á los que lo han ejecutado, se hará saber al ejército, al cual no quiere el excelentísimo señor comandante general retardar tan grata nueva, para que no se ignore están salvos y cubiertos de gloria sus compañeros de armas, sobre cuya suerte tenia fijada la memoria. S. E. se propone determinar la pompa y honras militares conque han de ser recibidos por todos los batallones unos soldados tan dignos del sexto ejército. = El gefe de estado mayor general = Estanislao Salvador.


NÚMERO 11
Cuartel general de Lugo. = Orden general del 30 de diciembre de 1812.
A consecuencia de lo que se sirvió disponer el excelentísimo señor capitán general en gefe acerca de las formalidades y honores militares con que debía recibirse cuando se incorporase en el ejército el teniente coronel don José de Miranda, y tropa que tan gloriosamente defendió el castillo de Alba de Tormes, ha acordado S. E. el excelentísimo señor comandante general interino del ejército, que la segunda sección de la tercera división que se halla en Orense proceda á efectuar esta honrosa y singular distinción, verificándolo con la solemnidad y forma siguiente: convenidos entre el señor comandante general de la sección y el teniente coronel don José de Miranda el día, hora y parage mas á propósito para la formación de los cuerpos de la sección y compañías del mando de dicho gefe, distando los unos de las otras ciento y cincuenta pasos próximamente, y presentada la sección en batalla con banderas desplegadas, pasará al orden de parada presentando seguidamente las armas. Al ejecutar este movimiento emprenderán las compañías la marcha tambor batiente en columna por mitades, y al paso redoblado, dirigiéndose en esta forma á pasar por delante de la batalla, á cuyo tiempo saludarán todos los cuerpos con tres aclamaciones diciendo: vivan los defensores de Alba: vivan nuestros compañeros de armas: vivan los valientes del sexto ejército. Alejadas algún tanto las compañías de la batalla, pondrán sobre la marcha armas á discreción, y desfilando por la derecha se regresarán á su cuartel, ejecutando lo mismo la sección después de volver al orden de batalla. = El gefe de estado mayor general = Estanislao Salvador.»


sábado, 1 de diciembre de 2012

Diario de la defensa y evacuación del castillo de Alba de Tormes: Martes, 1 de diciembre de 1812

«Día 1º de diciembre. Al amanecer la columna paso á la villa del Hoyo, donde llegó entre nueve y diez; y como hasta entonces hubiese sido imposible al comandante dar el parte de la evacuación del castillo y demás ocurrencias ulteriores, lo verificó en aquella tarde, despachando al sargento de cazadores don José Noval con oficios para el generalísimo, general en gefe y  gefe del estado mayor general, cuyos contenidos eran iguales al que se manifiesta al nº 9º. El teniente Narváez se incorporó sin los efectos: asimismo llegó aviso de Monbeltran y Arenas, que el enemigo caminaba al Puerto por reconocer era imposible alcanzar la guarnición del castillo de Alba de Tormes.»
 [...]



 «NÚMERO 9º
No sé si habrá llegado á manos de V. S. el parte que le dirigí con fecha del 16 indicándole lo ocurrido después de la retirada de las tropas que se hallaban en Alba de Tórmes á las ordenes del general John Tameter: en aquel instante aunque de paso ocupó el pueblo y campo todo el ejército enemigo, remitiéndome un parlamento para que les entregase el fuerte que se hallaba á mi cargo, cuyo contenido y el de la contestación notará V. S. al nº 1º: sus ideas eran facilitar el puente que acababa de cortarse, y para ello hicieron varios reconocimientos que les fueron bien caros: parte del día 15, 16, 17 y 18 puedo decir tuve libres; pues en la tarde del último ya se me presentaron trescientos dragones con nueva intimación demostrada al nº 2º Al día siguiente lo verificó una brigada de infantería, cuyo gefe repitió la tercera; y en la tarde llegó otra  brigada al mando del general de división Sarru quien me pasó la cuarta intimación, con otra contestación que le acompaña emanada de la que dí á su escrito: éste no demoró el circunvalar mi posición con veinte y tres puestos en avanzadas desde la orilla del rio hasta las alturas del frente de la villa de Alba, trazando la línea de éstas con el convento, y como punto central colocados en él unos cien hombres de infantería; á retaguardia del pueblo un batallón y la demás fuerza con su cuartel general, en la villa, donde ocuparon las torres y demás edificios altos, con el fin de descubrir á mis valientes soldados que como fieras se defendían tras de sus parapetos, y muchas veces fuera de ellos, para buscar mas á lo claro sus enemigos que andaban por las calles. Así continuaron, sin perdonar fatiga alguna hasta el día 24 por la noche en que les dí la orden de estar prontos para salir á atacar al enemigo, y seguidamente previne á don Nicolás Solar, teniente de granaderos de Voluntarios del Rivero, que con un sargento, dos cabos y diez y ocho soldados debía cubrir los puntos principales del castillo, siguiendo sus fuegos por el orden acostumbrado y algo mas vivos, para que el enemigo no echase de ver la gente que se extraía de los puestos: también encargué los veinte y tres enfermos de la guarnición, y los ciento cuarenta y tres prisioneros hechos en la salida el día 15, entregándole una carta para el general Sarru que debería remitirle al día siguiente, siempre que yo no volviese al castillo. En esto municioné la tropa á sesenta cartuchos y los sobrantes inutilizados en parage donde no sería dable al enemigo descubrirlos. Seguidamente abrí un portillo y formada la guarnición en masa con bayoneta armada y prevención á mis oficiales y soldados, despreciando los fuegos del enemigo y colocándome á la cabeza de esta columna emprendí la marcha á paso redoblado con tanta suerte, que en breve arrollé todos los obstáculos y mis enemigos; en el mayor desorden sin servirles de nada los toques y señales de alarma, solo se oían las voces que se dejaban entender, los españoles se van; y sus fuegos me indicaban el desorden en que se hallaban. A la media legua empecé á apostar partidas en escalones por si trataban de seguirme; mas estas nada tuvieron que hacer, y continué sin novedad hasta ser de día, que llegando al lugar de Carpio-Medianero se me avisó por la justicia hallarse al cuarto de legua seiscientos caballos enemigos, por lo que me fue forzoso desfilar sobre el flanco izquierdo, y emboscarme en la dehesa de Garcigrande, donde pasé el día haciendo exploraciones hasta las tres de la tarde, que se presentaron á reconocerme como á tiro de fusil treinta caballos, los que se corrieron, al parecer para descubrir bien mi retaguardia; pero sin dar lugar á ello rompí una marcha maquinal que sostuve hasta haber obscurecido, que cambie el rumbo con resolución de tomar á toda costa las barcas de las Romanas y aceña inmediata; mas por personas fidedignas se me dijo en el camino de Orcajo Medianero no haber barca alguna por haberlas destruido todas el enemigo; y viendo frustrada mi empresa, contramarché para salir por algún claro, que como sus fuerzas eran muchas, no pude conseguir en los dios 25, 26, 27, hasta el 28, que habiendo hecho los enemigos movimiento en Peñaranda y demás puntos que ocupaban, aprovechándome de él, salí del círculo en que me hallaba, y por medio de una marcha rápida en la noche pillé el Puerto del Pico que se me avisó tenían descubierto.   
Omito manifestar á V. S. cual ha sido la conducta de mis oficiales y soldados, pues todos á porfía se han esmerado en demostrar su heroísmo desde el día que entraron en el titulado castillo, que no es otra cosa que las ruinas de un palacio: así se observó, cuando empezaron las aguas, desplomarse las paredes: su recinto era desproporcionado para la pequeña fuerza de trescientos hombres, y por lo tanto han permanecido en los puntos sin relevo, ni otro descanso que el cambio de soltar el fusil para tomar la pala ó pico; mas con todo sus semblantes me indicaban la confianza que debía tener en ellos, y el gusto con que sufrirían la suerte que les inspirase el deber: durante el bloqueo solo tuve un granadero de Monterrey muerto al golpe, un sargento del Rivero herido, y el soldado portugués Manuel González del regimiento nº 2º, que cuando quiso seguir su cuerpo, ya el puente estaba cortado, y despreciando el fuego del ejército enemigo, se refugió al castillo. En la salida solo tuve trece á catorce muertos ó heridos, que por el objeto de mi marcha pasé con el dolor de dejarlos en el campo: la pérdida del enemigo no me es fácil expresarla, pero los campos de Alba y calles de este pueblo solo presentan cadáveres y sangre vertida de heridos, entre los que fueron algunos gefes y oficiales. El Rey intruso que pasó en seguimiento de su ejército el 16, tuvo que separarse á alguna distancia del camino y de sus soldados: el que fue atrevido, y no lo hizo, pagó con la vida. Dios guarde á V. S. muchos años. Hoyo en Extremadura 1° de diciembre de 1812. = José de Miranda. = Señor don Pedro Agustín Girón.»