domingo, 22 de febrero de 2009

El Tormes. Nº 1

«Si dijéramos realidades, quizá fuera mejor. Realidad es este primer número de EL TORMES que hoy nos cabe el honor de ofrecer al público para que pueda apreciar el tímido balbuceo de unos jóvenes llenos de ilusión que aspiran conseguir para la adorada villa ducal un nuevo ¿ ? con que exornar su nombre inmortal.
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Decir que piensa hacer EL TORMES no es fácil. La juventud no halla horizontes limitados, porque mira siempre a lo alto. A lo sumo limitará su vista al azul purísimo del cielo y este no tiene límites. Empieza hoy a realizar su propósito y bullen en su menta ¡tantas cosas...! Poco a poco irá desenvolviendo su vida. Como al infancia; acaso tropiece como suele tropezar la juventud, por inexperiencia. Mas quisiera ser como ella cuando aún no agita su corazón el desenfreno de las pasiones.

Del caos en que parece se halla envuelto el pensamiento de EL TORMES surgen ya fuera de la superficie agitad algunos puntos, que son como el principio básico en que levantar un recio y seguro edificio. Ve EL TORMES pasar ante sus ojos, como visión cinematográfica, esos puntos con formas reales, tangibles, con denominación propia... estación..., Basílica Teresiana..., pantano..., intereses locales..., gratitud a Salamanca..., y otros muchos en la confusión de la lejanía.

Ya tenemos una causa: Alba y su partido; un lema: juventud; un propósito decidido: vencer.»

Con estos “Propósitos” iniciaba su andadura, allá por el año 1929 el nuevo semanario albense “El Tormes”, cuyo primer número veía la luz publica el domingo 10 de noviembre y que hoy reeditamos en versión digital.

Lamentablemente el proceso de captura de imágenes, de este y de otros números, no se ha realizado con la meticulosidad que hubiera sido de desear, quizás condicionado por el hecho de encontrarse encuadernados los originales y no haber podido, o no haberse atrevido (en aras de su conservación), a desencuadernarlos previamente. El resultado, por tanto, carece de la calidad deseada y dificulta enormemente, y en ocasiones llega a imposibilitar, una completa lectura comprensiva de alguno de sus artículos; sin embargo, y como ya indicamos con anterioridad, consideramos que los ejemplares resultantes son lo suficiente interesantes, aun a pesar de estas deficiencias, como para que merezca la pena incluirlos en nuestra hemeroteca.

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