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sábado, 21 de octubre de 2017
sábado, 15 de octubre de 2016
viernes, 9 de septiembre de 2016
Tertulia taurina
Acercamos hoy a estas páginas un programa de la televisión navarra Nafar Telebista (ntb) emitido el pasado 7 de julio –día grande de las fiestas pamplonesas– en el que participa como contertulio uno de nuestros paisanos, Ramón Rey, que año tras año viene incrementando su fama de acreditado sanferminero.
viernes, 4 de septiembre de 2015
Pan y Toros
Fue esta (Pan y Toros) una revista taurina que, con periodicidad semanal, se publicó en Madrid los últimos años del siglo XIX. La revista salía a la luz los lunes y contenía artículos literarios, algunas composiciones poéticas, retratos de toreros, vistas de plazas de toros, historiales de ganaderías… y reseñas de corridas y festejos taurinos entre las que hemos encontrado esta curiosa crónica, publicada en su nº 82 de 27-10-1897, en la que se comentaba la accidentada novillada celebrada en Alba de Tormes el 17 de octubre de aquel año, que transcribimos a continuación:
DESDE SALAMANCA
NOVILLADA EN ALBA DE TORMES
UN TORO QUE NO SALE, DANZARINES, BRINDIS, BRONCAS, PALOS, PEDRADAS, DESACATOS A LA AUTORIDAD, ETC.
No recuerdo cómo, llegó a mis manos un programa en el que se anunciaba que el día 17 de Octubre se celebraría en Alba de Tormes una gran corrida de novillos, lidiándose tres por la cuadrilla del valiente Anastasio Castilla y soltando luego otros tres para los aficionados.
Por entretener la afición y por dar noticia a PAN Y TOROS de lo que allí ocurriera, me acomodé en el ferrocarril y presénteme en Alba.
A poco de llegar me enteré de que Castilla no podía torear por hallarse indispuesto en Valladolid.
Un tanto disgustado ya con la noticia, me dirigí a la plaza, y en ella me encontré con mis tíos los vizcondes de Graci-grande, que tuvieron la amabilidad, que yo agradecí infinito, de invitarme a su palco, donde estuve agradabilísimamente en compañía de señoritas tan bellas y simpáticas como Romanita y Filomena Villapecellín,
Comenzó la corrida con un novillo negro zaino, el que luego de varios capotazos y cinco banderillas (ninguna en su sitio), pasó a manos del Madrileño, que después de dos pinchazos malísimos le mandó al desolladero de una corta y baja.
El segundo era negro, veleto y corredor. Capotazos sin arte, un par bueno por chamba y dos más en las paletas, fue el preámbulo para que tomara el Madrileño por vez segunda los trastos. Brindó la muerte del toro al palco en que me hallaba yo, y después de doce pases, notables por lo malos, echó a rodar al bicho de un soberbio bajonazo, recibiendo como premio un guante del Vizconde con 25 pesetas dentro.
Suenan los clarines, abren la puerta y el torete tercero sin salir. Pasan diez minutos, quince, veinte, y nada, no hay quien le haga dejar el chiquero. Los danzarines se arrojan a la plaza y danzan para entretener al pacientísimo público; toca la música, y por fin, viendo la imposibilidad de sacarle, dispone el alcalde que salga el primero (bicho de cinco años) de los destinados al público, y que le maten los novilleros. El ganadero se opone con razón, el público grita, los cabestros salen, se llevan el toro, y después de titánicos esfuerzos sale el torete que antes no quería.
Capeado y banderilleado por lo mediano, pasó a manos del Gaditano, que brinda la muerte del torete a D. Luis de Zúñiga. Sin atreverse a pasar de muleta se tira a la media vuelta y no pincha; pasa el tiempo, el alcalde dispone que salgan los bueyes y el torero no se retira hasta que el teniente de alcalde, don Ricardo Perlines, lo lleva a la barrera, detenido por desacato a la autoridad.
El público se arroja al redondel y se opone a la salida de los mansos; la Guardia civil se baja al ruedo disponiéndose a matar al toro, cosa imposible por la aglomeración de gente. Después desacatos a la autoridad, ocho detenidos, el tumulto que crece, hasta que ya, de noche, una turba de bárbaros se arrojan a la arena y acaban con el infeliz torete a palos, pedradas y puñaladas.
¡Qué espectáculo para un pueblo civilizado!
Y aquí termino dando las más expresivas gracias a mis tíos, igual que a las distinguidas señoritas de Villapecellín, por la amabilidad con que fui tratado.
PEDRO SÁNCHEZ OCAÑA
domingo, 18 de marzo de 2012
Saleri II. Crónica taurina
Ya hace algún tiempo, en julio de 2008, iniciábamos nuestra sección de Curiosidades reproduciendo un ocurrente artículo en el que se detallaba como Saleri II estrenaba nombre y traje de alamares en la plaza de toros de Alba de Tormes. Hoy estamos en condiciones de ampliar aquella información inicial en la que se hacía referencia a la novillada celebrada el 20 de octubre de 1912 con reses de Buenaventura Zapatero en la que Saleri II, que compartía cartel con el también novillero Ricardo Cereceda, cortaba una oreja de Peretero, primero de los astados que le tocó en suerte, y se veía obligado a descabellar a su segundo rodeado del publico asistente que invadió el ruedo sin esperar a que finalizase su faena, tal y como se describe en la crónica que sobre esta acontecimiento taurino se publicaba en la edición correspondiente al 24-10-1912 del diario salmantino El Adelanto.
lunes, 25 de julio de 2011
Cartel de toros
Nuestra sección de curiosidades recoge hoy este cartel que en el año 1775 anunciaba la celebración de un festejo taurino en la primera Plaza de Toros cerrada de Madrid y que además de hacernos sonreír al comprobar la “magnanimidad” del Gobierno al permitir que los asistentes de los asientos de Sol pudiesen tener «…caída un ala del sombrero, a fin de conseguir con su sombra el alivio de aquella incomodidad;…», tiene la particularidad de que 3 de los 18 toros a lidiar procedían de una ganadería albense, concretamente de la “Bacada” de Don Joaquín de Oviedo.


