martes, 19 de febrero de 2019

Nuevo acercamiento a la obra de Sánchez Rojas

102 nuevos artículos, la mayoría de ellos localizados en La Voz de Guipúzcoa y en la revista argentina El Hogar –aunque también, y de modo casi testimonial, en algunas otras cabeceras a las que hemos tenido acceso– constituyen la nueva actualización de nuestra sección dedicada a la obra del escritor albense José Sánchez Rojas que, con estos que hoy incorporamos y tras una laboriosa tarea de búsqueda, con la que pretendemos continuar, ya alcanza  un total de más 2.700 publicaciones originales suyas.

lunes, 11 de febrero de 2019

Programa de fiestas 1965

Una original carrera de camareros se incluía como «nuevo deporte» entre las actividades a desarrollar durante las fiestas patronales de octubre de 1965 que, junto a un artículo sin firma relativo a los duques de Alba y santa Teresa, el ya habitual de Antonio Álamo -Cronista Oficial de la Villa-, y los consabidos reclamos comerciales, se anunciaban en el programa de fiestas correspondientes a aquel año que hoy reeditamos en formato digital.

lunes, 4 de febrero de 2019

Alba de Tormes a comienzos del siglo XVIII (6)

ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL MUNICIPIO DE ALBA DE TORMES A COMIENZOS DEL SIGLO XVIII
Jesús Gómez Criado

I.- RELACIONES ENTRE EL MUNICIPIO DE ALBA Y LA MONARQUÍA. (Leer)
II.- RELACIONES ENTRE EL MUNICIPIO Y EL DUQUE DE ALBA. (Leer)
III.- CARGOS DEL GOBIERNO DEL  MUNICIPIO. (Leer)
IV.- LA COMUNIDAD DE VILLA Y TIERRA DE ALBA. (Leer)
V.- OFICIOS ADMINISTRATIVOS. (Leer)


VI.- OFICIOS RELACIONADOS CON LA AUDIENCIA.
Aparte del Corregidor, entre cuyas funciones estaban las relacionadas con la Administración de Justicia, como quedó expuesto en el capítulo III de este trabajo, dedicado a los cargos concejiles, existían estos otros oficios:
1.- Alguacil Mayor de la Audiencia.
El oficio era ejercido por uno de los regidores siendo compatible con el oficio de Regidor. Era nombrado por el Duque al mismo tiempo que le nombraba regidor perpetuo “en consideración de los servicios de vuestros padres y abuelos”. Por tanto, el oficio era vitalicio, aunque en el nombramiento se hiciera constar que lo era “por el tiempo de mi voluntad”.
Sus funciones consistían en “distribuir todos los mandamientos para la Administración de Justicia en la Villa y Tierra. Si no pudiera por su persona lo hagan sus tenientes”.
A veces se le encomienda alguna comisión.
2.- Tenientes de Alguacil Mayor.
Aunque en la cita anterior se habla de “tenientes”, no está claro que existieran dos o uno solo.
Era nombrado por el Duque, aunque en una ocasión fue arrendado el oficio por la viuda del anterior Teniente durante un año.
Ayudaba al Alguacil Mayor en la realización de sus funciones o, quizás más probablemente, le sustituía en muchas de ellas.
3.- Procurador de Causas.
En los primeros años lo nombraba el Duque de entre los ciudadanos más relevantes del estado general. Posteriormente, el Duque daba poder a alguna persona o a alguna institución, como al Convento de las Carmelitas Descalzas, para que arrendasen el oficio a quien “más les beneficiare”. Tomaba posesión ante el Ayuntamiento.
El arrendamiento solía hacerse por un año, aunque se renovase. De todas formas, duraba poco tiempo.
Las funciones encomendadas a este oficio eran: “Cumplirá con la obligación de su oficio en todas las causas, negocios y dependencias de su manejo, fundamentalmente atendiendo a la defensa y solicitud de sus partes y de las viudas, huérfanos y menores, pena de resarcir los daños y perjuicios que por su omisión y defecto se ocasionaren”. No era exactamente un antecedente de nuestro actual Defensor del Pueblo, más bien parecía ser un abogado de oficio, pero puesto por el poder.
En el año 1722 es nombrado por el Duque el Procurador de Causas añadiéndole otra función; además de padre y defensor de menores, huérfanos y de otras personas pobres e imposibilitadas, ahora también es tasador de los derechos judiciales de la Audiencia.
Las funciones de tasador consistían en tasar, previamente a los pleitos, los derechos de los escribanos, alguaciles y demás oficiales de la Audiencia. Pero, en cuanto a él, “no debe pretender derechos en los negocios de personas pobres”.
4.- Escribano o escribanos de la Audiencia.
Aunque en el párrafo anterior, referido a las funciones de tasador del Procurador de Causas, se hable de escribanos, en plural, parece ser que sólo existía un escribano, puesto que al nombrar el Duque en una ocasión escribano en la Audiencia se dice que el cargo estaba “vaco”.
Antes del nombramiento había realizado un examen.
5.- Ministros numerarios o de número.
Eran elegidos por el Duque y sus funciones eran análogas a las que realizaban en el Ayuntamiento los porteros del mismo.
En una ocasión se les encomienda la misión de notificar a los justicias y concejos de los lugares de la Tierra que paguen lo que deben a la Alhóndiga. Por esta misión cobraron por legua recorrida.
6.- Alcaide de la cárcel.
Era nombrado por el Ayuntamiento, quien se reserva el poder de “moverle y quitarle con causa o sin ella”. De hecho, así ocurre en una ocasión.
Antes de tomar posesión y prestar juramento, debía presentar la correspondiente fianza. Era un requisito siempre rigurosamente exigido.
Vivía en la última planta de las Casas Consistoriales. La cárcel estaba abajo.
7.- Alcalde de la Hermandad.
Era nombrado también por el Ayuntamiento al comienzo de cada año, cuando se renovaban los oficiales menores.
Tomaba posesión ante el Ayuntamiento al mismo tiempo que lo hacían el resto de los oficios anuales. Se le entregaba una vara, insignia de justicia.
Sus funciones eran “conocer de todos los casos y causas que contienen capítulo de hermandad”, “administrar jurisdicción en los casos de Sexmos de que puede y debe conocer según leyes de estos términos y el cuidado y vigilancia que debe tener en la aprehensión de los malhechores y en visitar y recorrer los caminos y despoblados”. En resumen, su misión se circunscribe al mantenimiento del orden público fuera de la Villa; es decir, en caminos y despoblados.
Se le da poder para que nombre “ministros quadrilleros” de su satisfacción que le asistan y acompañen.

Poximamente 
VII.- OFICIOS PROFESIONALES Y ARTESANOS.

lunes, 28 de enero de 2019

Otero en lontananza

(Edición: Pedro Regalado)


DESDE EL SEPTENTRIÓN A PONIENTE
José Luis Miñambres

          Quedan perfiles orográficos tendidos en la lejanía, mirando casi a septentrión, en lontananza: los delicados picos de la ermita de la Virgen del Otero, precediendo a la Mesa de Carpio. Alba y su riqueza ornamental parecen habernos abandonado, ahondando en la soledad del caminante por estos anchos páramos, documento de leyendas de Bernardo del Carpio. En el vértice inferior del ángulo paisajístico de la foto, se yergue la aceña de los Moros que, con sus muros, casi cierra el río cuyas aguas se orientan al Norte, cruzando Peñalevanto, fuente de tantos recuerdos infantiles en la ribera y los huertos familiares de Amatos. 
          Lejos, casi en el horizonte, los delicados muros de la ermita de la Virgen del Otero se agigantan en su lirismo, en los sueños rotos, en ruinas casi imperceptibles, que valen para el sueño. Porque los albenses sueñan con  la Virgen del Otero. Creen ignorarla, pero en el fondo de su corazón abrigan la esperanza de saludarla cada año. De rezarle sus plegarias agrestes, perdidas entre las peñas y el tomillo que cubren estos ribazos milenarios.  Por ello, sus oraciones son viejos sueños criados en aquel torvo paisaje, suavizados con su presencia herbácea. Y, una vez más, con los sueños del aire. Del aire del septentrión seguramente.

lunes, 21 de enero de 2019

Sánchez Rojas: Recordatorio Primera Comunión

A título de curiosidad incorporamos hoy a esta página un singular documento que nos ha facilitado Juan Antonio Sánchez (Toño Torano) y que ha localizado rebuscando en su archivo familiar: El recordatorio de la Primera Comunión –celebrada el 23 de mayo de 1895–de José Sánchez Rojas, un albense que para  nosotros constituye el máximo exponente de los escritores nacidos en esta tierra y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en uno de los principales protagonistas de este blog, en el que ya cuenta con más de 80 reseñas dedicadas a su persona y a su obra y con la reproducción de múltiples artículos originales suyos. 


lunes, 14 de enero de 2019

El Fuero de Alba (Julián Sánchez Ruano)

No es esta la primera referencia que hacemos al Fuero de Alba. Ya hablamos de él en julio de 2011 (ver) cuando incorporamos la transcripción -desde castellano antiguo- realizada por Andrés García Manzano, y más tarde, en julio de 2017 (ver), al incluir la edición digital del estudio realizado por Américo Castro y Federico de Onís sobre los Fueros Leoneses (Salamanca, Alba de Tormes y Ledesma). Hoy volvemos a ocuparnos del primero y más importante de los documentos históricos que se custodian en el archivo municipal albense al incorporar a nuestra Biblioteca digital el capítulo dedicado a él por Julián Sánchez Ruano en su libro Fuero de Salamanca.


lunes, 7 de enero de 2019

Programa de fiestas 1964

En el año 1964 el régimen franquista pondría en marcha una de sus mayores campañas propagandísticas con la que, bajo el eslogan XXV Años de Paz, intentaba presentar a Franco no como el vencedor de la guerra civil que desencadenó la sublevación militar por él encabezada, sino como el garante de la paz entre españoles.
La campaña, respaldada por todos los medios del aparato del estado, tuvo una amplia repercusión y alcanzaría, incluso, al pregón Pregón Festero de la Villa de la Paz de nuestras celebraciones patronales que se publicaba en el programa de fiestas de octubre de aquel año que ahora recuperamos.