viernes, 12 de abril de 2019

Programa de fiestas 1968

Presentamos hoy el programa oficial de nuestras fiestas de octubre correspondiente al año 1968, último de los que, por el momento, disponemos y que hemos incorporado ya a la sección que hemos dedicado a la recuperación de este tipo de documentos; una sección que alberga ya, en formato digital y accesibles a cuantos estén interesados en su consulta, una serie ininterrumpida de programas que van desde el año 1979 a nuestros días, así como otros anteriores, el más antiguo de los cuales se remonta a 1882.

viernes, 5 de abril de 2019

Alba de Tormes a comienzos del siglo XVIII (y 7)

ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL MUNICIPIO DE ALBA DE TORMES A COMIENZOS DEL SIGLO XVIII
Jesús Gómez Criado

I.- RELACIONES ENTRE EL MUNICIPIO DE ALBA Y LA MONARQUÍA. (Leer)
II.- RELACIONES ENTRE EL MUNICIPIO Y EL DUQUE DE ALBA. (Leer)
III.- CARGOS DEL GOBIERNO DEL  MUNICIPIO. (Leer)
IV.- LA COMUNIDAD DE VILLA Y TIERRA DE ALBA. (Leer)
V.- OFICIOS ADMINISTRATIVOS. (Leer)
VI.- OFICIOS RELACIONADOS CON LA AUDIENCIA. (Leer)


VII.- OFICIOS PROFESIONALES Y ARTESANOS.
Ejercen una labor técnica al servicio y con salario del Concejo.
1.- Maestro de primeras letras.
De la lectura de las actas de las reuniones del Ayuntamiento surgen dudas de que existiese siempre este importante oficio. Así, en el año 1708 se acuerda que se busque Maestro de niños, por haberse marchado el anterior. Pero no se vuelve a tratar de este asunto hasta el año 1721, en el que se recibe a un Preceptor de Gramática “por la gran falta, que se tiene experiencia hace este ejercicio en esta república, para el aumento, aprovechamiento y buena educación de los hixos de vecinos y de los pueblos de esta jurisdicción”. Atendía por tanto a los niños de la Villa y a los de los pueblos de la Tierra. Lo del cambio de nombre, ahora por Preceptor de Gramática lleva a las dudas de si ejercía la misma función que el Maestro de primeras letras o se trataba de estudios más elevados, o si el maestro poseía algún título superior. Parece ser que se trata de la misma profesión, porque durante los muchos años anteriores no se habla ni de uno ni de otro oficio y, sin embargo, a los dos años de tomar posesión el Preceptor de Gramática se recibe a un nuevo Maestro de primeras letras, asignándole un salario muy semejante al del Preceptor.
La duda de si siempre existió este oficio se acrecienta cuando, al tomar posesión el nuevo Maestro, “se mandó publicar y notificar a qualesquier personas que reciben niños para su enseñanza no se entrometan en adelante en semejante ministerio público ni secretamente aunque sea con el pretexto de hacerlo de limosna, pena de beinte ducados y otros tantos días de cárcel”.
De este importante texto se deduce que, probablemente, cuando no estaba cubierto el puesto de Maestro, había personas que se dedicaban a enseñar las primeras letras, a cambio de una remuneración económica (se podría entender como una enseñanza privada) o de forma altruista (“hacerlo de limosna”). Desde luego, las penas por realizar esta función, habiendo Maestro, eran muy severas, nada menos que (“beinte ducados y otros tantos días de cárcel”).
Era nombrado “por el tiempo de la voluntad de este Ayuntamiento”. Y tenía asignado el salario de 10 fanegas de trigo al año (unos 400 kilos) por parte de la Villa y otras 12 fanegas por la Tierra. Posteriormente se le daban 16 fanegas de trigo y 220 reales, pagándolos de “seis en seis meses”.
2.- Médico.
El nuevo Médico celebraba un contrato con el Concejo generalmente por uno o dos años. Para ello se daba poder a alguno de los Regidores o al Procurador General.
Tomaba posesión ante el Ayuntamiento presentando el título expedido por el Real Protomedicato.
En el año 1701 tenía asignado un salario de 700 reales. En 1706, de 300 ducados anuales, “pagados por tercios, con lo cual no sólo sin ningunos salarios ni derechos ha de asistir a la curativa de los vecinos de esta villa y sus arrabales” (por tanto, en la Villa y arrabales no estaba permitido ningún tipo de iguala o copago). En una ocasión, el Ayuntamiento consulta al Común, reunido en la iglesia del Salvador, “sobre cómo se pagaría el salario del médico, pues no había suficiente con los medios de los propios ni era posible repartirlo entre los vecinos por su suma imposibilidad”. Para recaudar ese dinero, se arrendaron los pastos de la dehesa.
3.- Cirujano-barbero:
Al igual que el médico, firmaba un contrato con el Ayuntamiento y tomaba posesión ante el mismo presentando “el título y carta de examen despachado a su favor por los alcaldes examinadores protobarberos sangradores de Su Majestad”.
4.- También existían los oficios de Relojero, y Guardas de las viñas y sembrados, pero solían ser oficios temporales.

CONCLUSIÓN
Así estaba organizado y funcionaba, a comienzos del siglo XVIII, el Ayuntamiento de Alba de Tormes, ejerciendo su mandato en la Villa y también en la Tierra, en lo que ellos llamaban su “república” –nada que ver con la posterior forma de estado de república en contraposición con la de monarquía, ni con el actual estado democrático de derecho–, algo parecido a un pequeñísimo estado, con sus poderes –no separados –: el jurisdiccional, en la figura del corregidor, o el ejecutivo, con los regidores, el “defensor del pueblo”, en la figura del procurador general del común, los sexmeros de la Tierra; con su hacienda, para recaudar impuestos, en dinero o en especie (trigo), destinando una parte a las haciendas del rey y del duque, y con los que cubrir los gastos de su numerosa plantilla de gobernantes y empleados públicos, así como los servicios públicos: correos (estafeta), obras públicas, médico, barbero, maestro, …
¿Podría aprovecharse aquel concepto de Comunidad de Villa y Tierra para, a través de la potenciación de las actuales comarcas, sobre todo de sus cabeceras, dotándolas de buenos servicios públicos, paliar el actual desolador panorama demográfico de nuestras provincias?

jueves, 28 de marzo de 2019

San Leonardo en ruinas



SAN LEONARDO EN RUINAS

         Como un viejo panteón, coronado por la mortecina espadaña de la torre, San Leonardo muere varado en la ribera. En su desmoche progresivo, sólo la compañía mineral de viejos cascotes desolados acompañan su alma.

         Íbamos pocas veces desde Amatos al monasterio de San Jerónimo, excelso montón de piedras y cascotes, profanado por doquier, pero exquisito y místico desde todas las miradas del espíritu. Hacia el norte, se ve Navales, con el Arca de los Frailes entre los sembrados. Al sur, la mirada de la Extremadura extensa, pasando Galisancho. Y al oeste las riberas del Tormes, con sus aguas y alamedas. Desde la lejanía vislumbrábamos las ruinas del monasterio. Llegando a él, la desolación campaba irreparable en nuestros corazones infantiles. Los cascos minerales, se extendían por doquier: deshechos, robados, perdidos por allá: cantos, piedras, cascotes, rollos…Ruina, sólo ruina… Todo era destrucción y tallas de alabastro tiradas por el suelo. No éramos conscientes de la profanación de las ruinas, egregias en el pasado en la devoción de monjes y paisanos populares, hombres humildes de pan llevar.

         Y, amontonados por el suelo sagrado, protegidos por la egregia espadaña de la iglesia y sus ventanas, la torre, quién lo hubiera dicho, parecía madre arquitectónica nutricia de la humilde espadaña de Amatos. En ella matábamos nuestro furibundo esfuerzo juvenil jugando a la pelota. Pero, entre tanto misterio y destrucción, algo nos admiraba: la existencia de una fruta, tan exótica entonces, como las acerolas. Apenas comíamos fruta y mucho menos un exotismo como ese. Quedaría siempre como muestra perdida y reencuentro en nuestros recuerdos infantiles. Y…arriba, brillaba el cielo azul, soñando tal vez con el bronce de las campanas de otros tiempos. Como la vida, ¡ay!, como la vida.

viernes, 22 de marzo de 2019

Programa de fiestas 1967

Una exhibición de patinaje artístico, partidos de baloncesto, minibasket, balonmano, hockey sobre patines, campeonato de pedestrismo, trofeo de ciclismo, gimkana hípica, velada de boxeo en la pista municipal,… eran algunas de las novedades que aportaba una nueva corporación municipal, encabezada por Eduardo Acevedo, a nuestras festividades patronales de octubre de 1967 que ahora rememoramos al revisar la edición digital del programa de fiestas de aquel año que ya está disponible para cuantos quieran consultarlo.

sábado, 16 de marzo de 2019

Aniversario

Según un estudio realizado por la web educativ.wikispaces la vida media de un blog es de 15 meses y medio, aunque otros datos afirman que la mayoría de ellos –en torno al 95%– se clausuran antes del primer año. Normalmente, el motivo fundamental del cierre viene determinado por el hastío de sus autores cansados de actualizar periódicamente sus publicaciones o de buscar noticias que puedan interesar. Esto último, la localización de nuevas materias, se acentúa en los blogs temáticos –como es el caso– en los que el transcurso de tiempo incrementa enormemente la dificultad de descubrir nueva documentación y nuevos contenidos.
Pues bien; en contra de lo dicho anteriormente, y a pesar de todas las dificultades –que son muchas–, aquí seguimos..., y aquí seguiremos mientras no perdamos la ilusión.

jueves, 7 de marzo de 2019

La gran riada

No siempre el Tormes, a su paso por Alba, ha sido el río tranquilo y apacible que actualmente conocemos. Antes de la construcción del pantano de Santa Teresa –cuyas obras finalizaron en diciembre de 1960– su caudal aumentaba considerablemente durante los meses invernales y en algunas ocasiones sus aguas perdían el sosiego con el que ahora discurren y tras anegar la dehesa,  aceñas y huertos ribereños, pasaban embravecidas bajo los ojos del puente.
De aquellas crecidas nos han llegado algunas referencias que se remontan a los años 1256 –la más antigua que se conoce– o a 1626, también llamada de San Policarpo, que en la noche del 26 de enero llegó a sobrepasar las murallas de la villa y causar importantes estragos en la ciudad de Salamanca; y también otras, de las que apenas si tenemos noticias –salvo las de su existencia–, ocurridas en los año 1500, 1739, 1743, 1840, 1855, 1881, 1905, 1909, 1947, 1948… o esta del 18 de febrero de 1936 de la que se conservan algunos documentos gráficos y una reseña publicada en el diario El Adelanto del día 23 de aquel mismo mes y año, en la que se describe la inundación de la fábrica de luz  –regentada por Bernabé Reyes– y otras industrias albenses y también el valeroso rescate de los habitantes de Las Huertas protagonizado por los hermanos Enrique (Portus) y Juan (Sapaña) Polo Barba.


          

          


miércoles, 27 de febrero de 2019

Fonda Elpidio



LA HOSPEDERÍA DE ELPIDIO Y EL CASINO
José Luis Miñambres

          Sólo el tiempo y la luz transforman los colores y las viejas construcciones surgidas a su arrimo, evocando su muerte y el olvido. Ambos edificios lucen en la foto con su temple erecto y pétreo. De piedras escogidas por doquier, quizá allá en las orillas de Las Canteras o cerca de los Coladeros, donde brilla el barro de futuros cacharros y pucheros. No sabemos de dónde serán pero sí que no proceden de los cantos rodados en las orillas del Tormes. Ni de los Rolladales de Amatos; ni de los Arapiles.

          El blanco y negro suscita la pasión de lo eterno. Y ahí está el recuerdo de la Fonda de Elpidio, con solidez arquitectónica, junto al Casino. No sabríamos decir qué edificio fue el primero: ¿El Casino con sus fiestas y saraos, buscando el amor? ¿O…la fonda de Elpidio celebrando el ágape de los nuevos esposos uncidos con la coyunda amorosa? Quién sabe.

          Y ha habido variación vegetal en las plantas que tapan la fachada. El negro, sin embargo, impide saber su clase arbórea, pero se mantienen enhiestas en su salvajismo, símbolo, acaso del verdor.

          A quien esto escribe, algún personaje le anticipó la magnificencia del sarao de su boda. Y el futuro cumplió la profecía. Qué tiempos aquellos, que guardan celosos, los sentimientos y el pasado. Se ha dicho siempre…non omnis moriat