Concluyeron las obras de restauración y adecentamiento de la iglesia parroquial de San Pedro en Alba de Tormes y… ¡lástima!, no solo se olvidaron de quitar, o cubrir definitivamente una lápida que recuerda a los caídos de uno solo de los bandos que combatieron en nuestra última guerra civil, sino que han retirado un cartelón que desde hacía unos años la cubría, quedado, por tanto, a la vista de cuantos por allí transitan e hiriendo la sensibilidad de muchos de ellos.
¿No es hora ya de dejar de recordar únicamente a una parte de aquellos que, bien por convencimiento, o bien obligados por encontrarse en una de las zonas contendientes, participaron en aquellos acontecimientos tan lamentables?




















