martes, 21 de enero de 2014

La población albense y su estructura

El pasado día 10 se hicieron públicas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) las cifras oficiales de población correspondientes al año 2013 entre las que, lógicamente, también se encuentran las de nuestro municipio.

Evolución de la población
El análisis de los datos publicados confirma que se mantiene, en índices muy similares, el descenso poblacional iniciado en el 2012, año en el que se quebró la tendencia de crecimiento que, de forma ininterrumpida, se venía produciendo desde enero de 2004

Pirámide de población 2013
La población de Alba de Tormes presenta un moderado predomino del sexo femenino: 43 mujeres más que hombres, con una tasa de masculinidad de 98,41%. No obstante esta superioridad femenina no se da en todos sus escalones. En los primeros años hay más efectivos masculinos (nacen más varones que mujeres: casi 11 niños por cada 10 niñas) manteniéndose esta tendencia hasta los 69 años, edad a partir de la cual se produce una súbita inversión debida, sin duda, a la menor esperanza de vida del sexo masculino, y se consolida un claro predominio de efectivos femeninos (460 mujeres frente a 317 varones).
En cuanto a su distribución por edades, se aprecia una estructura demográfica envejecida, con una tasa de envejecimiento del 18,68 % y un índice de 1.32, en la que predominan claramente los efectivos adultos (entre 15 y 64 años) que alcanza un 67,25% del total de la población, logrando su cima en el escalón comprendido entre los 45 y 49 años con 468 efectivos (242 varones y 226 mujeres).

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Las opiniones aquí reflejadas corresponden a los comentaristas y no representan, necesariamente, las del autor de Entre el Tormes y Butarque, quien se reserva el derecho a eliminar aquellos comentarios que considere inadecuados, bien por utilizar un lenguaje indecoroso, emplear descalificaciones personales, ser repetitivos o introducir argumentos al margen del tema de debate.

En caso de que no desee revelar su verdadera identidad se sugiere que utilice un alias o nombre ficticio, lo que agilizará el debate y permitirá identificar claramente la autoria de las opiniones que quieran ser rebatidas o corroboradas por otros comentaristas.