viernes, 15 de mayo de 2026

Bombardeos del Cantalejo, Turégano y Alba de Tormes

El pasado mes de febrero la editorial Círculo Rojo editó el libro «Bombardeos de Cantalejo, Turégano y Alba de Tormes: Incursiones de retaguardia en el contexto de la batalla de Brunete», en el que su autor, Felipe Carretero de Nicolás, nos presenta un ensayo de investigación histórica en el que analiza los numerosos ataques aéreos republicanos sobre la retaguardia rebelde en el mes de julio de 1937 y propone una interpretación novedosa que contradice la hasta ahora tradicional que los calificaba como errores o bombardeos sobre población civil sin ningún valor estratégico. 

Carretero de Nicolás contextualiza su estudio, profusamente documentado, en torno de la batalla de Brunete (6 a 25 de julio de 1937) y sostiene la existencia de infraestructuras logísticas y de comunicación –eléctricas, telefónicas, ferroviarias…– que bien podrían considerarse objetivos militares cuya destrucción habría motivado aquellos ataques.

El libro se focaliza, principalmente, en la provincia de Segovia y, especialmente, en la localidad de Cantalejo, aunque también aborda la incursión sobre Alba de Tormes y plantea la tesis de que su bombardeo, el mismo día que el de Los Villares (al norte de la capital salmantina) y alrededores de Matacán (al este), podrían haber sido un intento de incomunicar al Cuartel General de Franco –establecido en el palacio episcopal de Salamanca– pocos días antes de iniciarse la ofensiva republicana en Brunete.

Entradas relacionadas:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las opiniones aquí reflejadas corresponden a los comentaristas y no representan, necesariamente, las del autor de Entre el Tormes y Butarque, quien se reserva el derecho a eliminar aquellos comentarios que considere inadecuados, bien por utilizar un lenguaje indecoroso, emplear descalificaciones personales, ser repetitivos o introducir argumentos al margen del tema de debate.

En caso de que no desee revelar su verdadera identidad se sugiere que utilice un alias o nombre ficticio, lo que agilizará el debate y permitirá identificar claramente la autoria de las opiniones que quieran ser rebatidas o corroboradas por otros comentaristas.