miércoles, 23 de junio de 2010

Recuerdos y Bellezas de Alba de Tormes

He aquí las causas que nos impulsan a nuestra publicación, el amor a Alba, a las artes y a la Religión heredada de nuestros padres, refiriendo a venideras generaciones lo que aun en lastimoso estado presenciamos de un pasado más floreciente, a la vez que invitar al turista a visitar nuestras bellezas, que pasan desconocidas para la generalidad de los visitantes, que apenas terminan de ver las reliquias de Santa Teresa, emprenden su viaje de regreso, ignorando que en Alba hay algo más que admirar.
Con esta declaración de intenciones, y el objetivo manifiesto de conmemorar el III Centenario de la Canonización de Santa Teresa de Jesús, la editorial sevillana Vda. de L. Izquierdo publicaba en el año 1922 una pequeña obra descriptiva de nuestra localidad: Recuerdos y Bellezas de Alba de Tormes escrita por Tomás Rodríguez Rubio y profusamente ilustrada por Constantino Gómez Gutiérrez. Recientemente la Biblioteca Digital de Castilla y León ha procedido a su digitalización y tras ligeras adaptaciones de formato Entre el Tormes y Butarque la incorpora hoy a los fondos documentales que componen su Biblioteca.

lunes, 21 de junio de 2010

Alba de Tormes al día número 10

Como muestra de la preocupación que por el progresivo deterioro de nuestro patrimonio común compartimos con la revista Alba de Tormes al día, hoy, al incorporar a nuestra hemeroteca su edición correspondiente al mes de mayo, reproducimos, y hacemos nuestras, las palabras con las que su director, Roberto Jiménez, firma el editorial de esta publicación que alcanza ya el número 10.

Tinta aguada, arte humedecido
Bien de Interés Cultural desde el 24 de junio de 1993, no sólo por su arquitectura de estilo románico mudéjar, sino también por las piezas artísticas que acoge en su interior, muchas de ellas obras sacro del siglo XII al XVIII de gran valor y paso obligado para algunos grupos de turistas que acuden hasta nuestra localidad. Ésa es la iglesia de San Juan en Alba de Tormes, un templo que ha servido para albergar obras artísticas de otras iglesias, una ya desaparecida como la de San Miguel y otra en pie, la de Santiago. Esta última salvada de un posible derrumbe durante el año 2006 gracias a unos trabajos de consolidación.
Sin embargo ahora, la iglesia San Juan se encuentra en un estado preocupante y lo que es más grave de indefensión, sin una actuación definida, que permita depositar alguna esperanza en un futuro a corto plazo.
¿Qué pensarán los turistas que recibe la iglesia cuando a su entrada vean humedades y cubos que intentan apaciguar el dolor que provoca el agua en el interior del templo? Seguramente dirán que cómo podemos tener un monumento de estas características así, pero igual que sucede con el problema del desempleo, tenemos las manos atadas y no depende de nosotros. ¿De qué le sirve a esta iglesia haber sido declarada BIC si no existen actuaciones inmediatas que la protejan ante situaciones como ésta?
San Juan es propiedad de la Diócesis de Salamanca, que desde hace unos meses tiene un informe municipal a favor de la intervención. Incluso el Ayuntamiento estaría dispuesto a cofinanciar un 25% de la obra, sólo resta su firma para poder presentar una solicitud conjunta a la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León. Valga o no para algo, ese documento debería firmarlo ya y empezar a moverse porque las goteras están en su casa y afectan directamente a los fieles que acuden a rezar, a los asistentes a un concierto de la Banda de Música y a los turistas que vienen contemplar un monumento con mayúsculas. Pero es más, afecta directamente a una parte de la historia de Alba.
Lo cierto es que independientemente de dónde proceda la ayuda, bien sea del Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León o de la propia Fundación de Patrimonio Histórico, la iglesia de San Juan y los fieles que acuden al templo reclaman una intervención inmediata.
A razón del reportaje que publicó albadetormesaldia.es el pasado 11 de marzo y que sirvió para denunciar el estado de la iglesia, un internauta comentaba que “cualquier día se viene abajo la parte del antiguo hospital, donde estuvo ubicada una antigua escuela taller”.
Y no le falta razón, cualquier vecino debería tener opción de ver su interior, aunque fuese en fotografías, para que observe cómo afecta su ruinoso estado a la iglesia de Santiago y al Teatro. Además para que no se sorprenda si algún día sucede algo grave, porque los derrumbes en su interior ya han comenzado.

miércoles, 16 de junio de 2010

Las mujeres de Cervantes

Hace unos días, al revisar mi cuenta de correo electrónico, me encontré con la agradable sorpresa de un mensaje de José Ignacio Cotobal Robles comentándome su “hallazgo” en la pasada edición de la Feria del Libro de Salamanca de la reciente reedición facsimilar de la que quizá sea la obra más conocidas del albense José Sánchez Rojas: Las Mujeres de Cervantes, libro sobre el que José Ignacio nos ha remitido un articulo divulgativo que publicamos en su integridad al tiempo que agradecemos su colaboración.

Edición facsímil de "Las Mujeres de Cervantes", de Sánchez Rojas

José Ignacio Cotobal Robles


La editorial sevillana Extramuros, especializada en la publicación de facsímiles, ha reeditado recientemente la obra más popular del escritor albense José Sánchez Rojas. Se trata de "Las mujeres de Cervantes", libro que vio la luz en 1916 por encargo de la prestigiosa editorial barcelonesa Montaner y Simón y en el que el cronista presenta todo un catálogo de los personajes femeninos surgidos del ingenio cervantino. Sánchez Rojas no llegó a completar el encargo por motivos de salud (una dolencia cardiaca le hizo regresar a Alba de Tormes para recuperarse) viéndose obligada la editorial a encargar algunos artículos a José Pérez Hervás y Juan Bautista Enseñat, según la nota publicada en el propio libro:


«ADVERTENCIA

Por imposibilidad absoluta de terminar el libro Las mujeres de Cervantes el eminente escritor D. José Sánchez Rojas a quien lo teníamos encomendado, nos hemos visto precisados a confiar a los reputados literatos D. José Pérez Hervás y don Juan B. Enseñat, al primero los artículos El ama y Dulcinea, y al segundo los referentes a Galatea y a Pérsiles y Segismunda. Los Editores»

Al inicio de la obra, Sánchez Rojas escribe una dedicatoria a su padre "fervoroso lector del Quijote", aunque sin duda estos ensayos reflejan también la influencia de su maestro y amigo Miguel de Unamuno, cervantino devoto que en 1905 había publicado su "Vida de Don Quijote y Sancho".

La edición original de "Las mujeres de Cervantes" responde al lujo de las publicaciones de Montaner y Simón, con cubiertas en relieve y profusión de ilustraciones en estilo modernista, destacando las láminas encartadas de Mas y Fondevila. Por su calidad literaria y bibliográfica es una obra muy valorada por los coleccionistas.

 REEDICIONES MODERNAS

"Las mujeres de Cervantes" es la obra más divulgada de José Sánchez Rojas y es citada en multitud de estudios cervantinos. Como dato curioso, en 1977 la National Library of Australia (Biblioteca Nacional de Australia) incorporó a sus fondos la versión microfilmada del libro. En 2004 el Gremio Madrileño de Comerciantes de Libros Usados publicó el primer facsímil, aunque incompleto, bajo el título "Las mujeres de Cervantes en Don Quijote de la Mancha". La obra excluye por tanto los capítulos dedicados a las "Novelas Ejemplares", "La Galatea" y "Los trabajos de Pérsiles y Segismunda", y se completa con un prólogo de Concha Espina extraído de "El amor a las estrellas (Mujeres del Quijote)", obra del mismo asunto y año de publicación (Madrid, 1916). Las ilustraciones no son tampoco las originales y retroceden estilísticamente del modernismo catalán al romanticismo del grabador francés Adolphe Lalauze (1838-1905). De esta edición para coleccionistas el gremio madrileño realizó una tirada de 750 ejemplares numerados. El 10 de marzo de 2005, dentro de los actos conmemorativos del IV centenario de la publicación de la primera parte del Quijote, la reedición de Sánchez Rojas fue presentada en Alcalá de Henares.
La excelente publicación facsímil de 2010 a cargo de la editorial Extramuros respeta el formato original del libro siguiendo el objetivo que la empresa establecida en Mairena del Aljarafe propugna: «Los contenidos del facsímil permanecen fieles a la edición original, cuidándose con esmero la tipografía, composición, ilustraciones y armonía de sus páginas, respetando al máximo las características del libro original y transmitiendo exactamente su espíritu, valor y belleza».(http://www.extramuros.es/). Por la dificultad de acceder a la publicación original, la reedición de "Las mujeres de Cervantes" supone una excelente noticia para todos los interesados en la obra de Sánchez Rojas, los albenses, los estudiosos de lo cervantino etc. Es de desear que nuestras bibliotecas y librerías incluyan esta obra entre su oferta literaria.

Estructura de "Las Mujeres de Cervantes"
  1. La mujer en las "Novelas Ejemplares": Cornelia Bentivoglio, Esperancica, Preciosa, Constanza, Leocadia, La Generosa, Leonora, Estrella, Isabelita, Estefanía, Leonisa, Las dos doncellas, La Argüello, La dueña Marialonso.
  2. La mujer en la primera parte de "Don Quijote": Maritornes, Marcela, Dorotea, Luscinda, Zoraida, Clarita, Camila.
  3. La mujer en la segunda parte de "Don Quijote": Antonia Quijano, La Duquesa, Teresa Panza, El Ama*, Dulcinea*.
  4. La mujer en "La Galatea"**: Leónida, Galatea, Teolinda, Leonarda, Nísida, Rosaura.
  5. La mujer en los "Trabajos de Pérsiles y Segismunda"**: Auristela.

* José Pérez Hervás
** Juan Bautista Enseñat



Reseña de cubierta de la edición facsímil de Extramuros

José Jorge Sánchez Domingo, más conocido como José Sánchez Rojas (Alba de Tormes, 1885-Salamanca, 1931), activo miembro del Regeneracionismo español, periodista, traductor y cronista de ideas republicanas y socialistas fue, pese a su vida cuando menos bohemia, en la que incluso llegó a sufrir encarcelamiento y destierro, admirado como una de las plumas más hábiles de su generación. Amigo de personalidades de la talla de Azorín, Unamuno o Valle-Inclán, en 1916 publicaría la que quizás sea su obra más celebrada, Las mujeres de Cervantes.

Se estudian en este volumen la personalidad y el alcance literario de los diferentes personajes femeninos que pueblan las principales obras de Miguel de Cervantes Saavedra, caso de Leonora, causante de las suspicacias de El celoso extremeño, Preciosa, protagonista de La gitanilla, Constanza, llamada La ilustre fregona, Isabela, La española inglesa, Antonia Quijano, sobrina de Alonso o Teresa Panza, mujer de Sancho. José Pérez Hervás y Juan Bautista Enseñat redactaron los capítulos correspondientes a La Galatea, Los trabajos de Persiles y Segismunda y el dedicado a Aldonza Lorenzo, la sin par Dulcinea del Toboso, emperatriz de la Mancha. La bellísima publicación de los reputados editores Montaner y Simón, que reproducimos aquí en edición facsímil, acompaña al texto con once láminas a plena página y numerosas viñetas y grabados.



DATOS DE LA EDICIÓN:

José Sánchez Rojas
Las mujeres de Cervantes

Colección: Literatura
Serie: Ensayo
Código: E 12-00910


El original para la realización de esta reproducción facsimilar procede de la Biblioteca de Enrique Linares Guzmán. Villarrasa, Huelva.

Obra original:
Editorial: Montaner y Simón, Editores
Edición: 1ª
Lugar de impresión: Barcelona
Año de edición: 1916

Edita:
© Extramuros Edición, S.L.,
Brújula, 10. Parque Industrial PISA.
41927 Mairena de Aljarafe. Sevilla. España.
http://www.extramuros.es/

correo electrónico: extramuros@extramuros.es

ISBN: 978-84-9862-449-6
D. Legal: SE-2212-2010

Imprime: Extramuros Edición, S.L.
Impreso en España. Prited in Spain.

domingo, 13 de junio de 2010

El Trece nº 22


«Alba necesita juventud, pero juventud que recuerde su historia» se manifestaba desde el editorial de El Trece en el mes de junio de 1973 cuando salía a la luz publica su número 22.
Posiblemente con ese objetivo, el de no olvidar nuestro pasado, esta edición contenía un articulo, con continuidad en números posteriores, que bajo el titulo “Alba y su historia” firmaba Jesús María García y que en este primer capitulo realizaría un sucinto recorrido por el devenir histórico de la villa, desde su origen hasta el año 1446, de la mano de Fernando de Araujo, autor de la Guía Histórico-Descriptiva de Alba de Tormes publicada originariamente en el año 1882, y a la que Jesús, estudioso y buen conocedor de ella, prologaría su redición realizada el pasado verano por la Editorial Maxtor.

lunes, 31 de mayo de 2010

L'Aceña número 23


Un nuevo ejemplar de la revista L’Aceña llega hasta nosotros y con este número 23 completamos ya una serie de 14 ediciones consecutivas.
De esta última, que desde hoy pasa a incrementar los fondos hemerográficos de nuestra hemeroteca digital, donde puede ser consultada por cuantos a ella se acercan, destacamos la reseña sobre la concesión y entrega del IX premio Ascua en defensa del patrimonio albense, un estudio sobre El Románico Mudéjar en la Tierra de Alba, un reportaje firmado por Delfín Pérez, con interesante ilustración fotográfica, sobre la antigua Fabrica de Harinas "El Alcazar” y, sobre todo, la última entrega de las nueve que componen la exhaustiva investigación que sobre La Historia del Pozo de la Nieve de Alba de Tormes publicaría José Ignacio Cotobal Robles.


martes, 25 de mayo de 2010

Sánchez Rojas. Nuevo acercamiento a su obra


               

«Tratado de la perfecta novia», por José Sánchez Rojas. Libro sugestivo, del notable escritor José Sánchez Rojas, quien, tal vez, no ha escrito nunca páginas tan sensatas, sentidas y deliciosas.
Con lenguaje sencillo, culto y castizo, y en tono confidencial, lleno de comprensión y de ternura, da a las muchachas casaderas una serie de consejos que han de hacerlas sonreír dulcemente más de una vez. (La Vanguardia, 9 de enero de 1923)

Con estas palabras saludaba el prestigioso diario barcelonés la publicación de este tratado del escritor albense que desde hoy, y gracias a la gentileza de Miguel Manuel Martín que nos ha proporcionado una copia digital, se encuentra disponible en nuestra sección “José Sánchez Rojas: Acercamiento a su obra Otras publicaciones", sección a la que también añadimos dos colaboraciones de Rojas con otra antigua cabecera salmantina que recientemente hemos descubierto: Salamanca: Revista de bellas artes.

miércoles, 19 de mayo de 2010

El Tormes número 16

Un nuevo Recuerdo de niñez de José Sánchez Rojas es, sin duda, lo mas destacable del contenido de este número 16 del antiguo dominical albense El Tormes que desde hoy ponemos a disposición de cuantos nos visitan. En su lectura tropezamos con una cariñosa evocación de su primer maestro y el recuerdo de las antiguas escuelas publicas de Alba de Tormes, entonces ubicadas en otro de nuestros edificios singulares con el que también pudo la dejadez y la ruina y que hoy recordamos gracias a la descripción que de él hizo Rojas en esta nueva entrega de su proyecto literario Sol entre nieblas, que a continuación reproducimos, y a las fotografías con que lo ilustramos obtenidas de el Libro programa de fiestas del pasado año.


SOL ENTRE NIEBLASRECUERDOS DE NIÑEZV
DE LA ESCUELA

Las escuelas públicas de Alba están todas en un mismo edificio, que podrá tener treinta y cinco años (1) de existencia. La de los párvulos esta en el centro; la de las niñas a la izquierda; a la derecha la de los adultos. Las escuelas son unos salones largos, con unas columnas que interrumpen la vigilancia del maestro. Son frías, y tan altas, que el maestro necesita unos pulmones privilegiados. Las tres escuelas tienen patios o unos corrales con tenadas.
No hay retretes en ellas. El material vale muy poco; mapas medianejos y estampita horribles con episodios de las Historias Sagrada y Española. No se han graduado estas escuelas todavía. Y es el caso que el Ayuntamiento esta orgulloso de ese edificio, porque tiene cierta elegancia exterior y un patio de entrada muy bonito.
Los maestros no quieren decir en voz alta que aquellos salones son indecorosos y fríos, que el material pedagógico es deficiente, que es más que necesaria la graduación. Ahora parece que la inspectora, señorita Victoria Adrados, quiere poner pronto remedio a tal estado de cosas en las dos escuelas de su jurisdicción. Crea la señorita Adrados que la opinión la acompañará en la empresa.
Yo asistí casi siempre a la escuela de párvulos que dirigía don Nicolás Caballero, anciano bondadoso y muy inteligente, el niño de más edad de los que allí nos reuníamos. En la escuela no chillaba nadie. Fuera de ella, nos desquitábamos jugando “a la una anda mi mula” y al marro en las horas de recreo. En estos juegos se desarticuló una pierna uno de mis mejores amigos de entonces, que hoy vive casado y con una florida y copiosa descendencia. En aquella escuela cantábamos el Bendito. El buen don Nicolás tenía una gran emulación; muchas veces, desquitándolo de su sueldo –el Ayuntamiento pagaba entonces, no sé si ahora también, una decorosa subvención a los profesores- nos obsequiaba con premios extraordinarios, libros, estampas y dulces. El pobre viejo, un poco inquieto de nervios, nos reñía con aspereza y siempre acababa la riña con un beso sonoro y paternal.
¡Pobre don Nicolás! Parece que le estoy viendo con el puntero, señalándonos las letras del alfabeto; parece que le estoy viendo forzándome con una diestra temblona a coger la pluma de no se que manera, que me cohibía atrozmente y que me hacia llenar la plana de borrones; parece que le estoy viendo entonar el Bendito, iniciando la cascada de notas infantiles; parece que le estoy viendo jugar con nosotros en el patrio con su humor alegre. Aquel pobre viejo respetaba el pudor infantil con una gran delicadeza. Estaba ayuno de toda suerte de malicias. De sus sesenta y ocho años podía quedarse con el pico, que su infantilismo era de buena ley. Y nosotros le respetábamos y, sobre todo, le queríamos, le queríamos mucho.
Yo me rompí una tarde la cabeza, haciendo la mula, en el patio. No podía estarme quito. Mucho más que a mi le asustó a él el espectáculo de la sangre. El porrazo fue tan serio que en la botica tuvieron que coserme el cuero cabelludo. Todavía tengo las señales de una hermosísima cicatriz. Aquel pobre anciano lloró aquella tarde sin consuelo.
Le pagué siempre aquellas lágrimas con amor, con veneración, con una siempre renovada gratitud. Todos los años, ya de adolescente, iba a saludarle.
- ¡A ver si eres como Fulanito, y como Fulanito, que salieron de mi escuela! ¿Lo oyes bien? ¡De mi escuela!
Y me citaba el ejemplo de unas glorias locales que ceñían en sus frentes coronas locales también. Y no de laurel todas las veces, sino de cardos y de calabazas, a lo mejor.
Estudiaba ya en la Universidad y fui a felicitar un año a mi maestro de escuela. Celebraba sus días el 11 de septiembre. ¡Ya no estaba allí! Le habían jubilado y había muerto en casa de un hijo suyo, sacerdote.
Y le lloré como si fuera de los míos.
No comprendo que se deprima la labor del maestro, que las gentes le burlen, que los padres no le hagan caso, que la sociedad no se esfuerce por elevar el nivel de la misión educadora. Yo no tuve de escuela una cárcel; yo no tuve de maestro un dómine; yo no pensaba en la hora de salir de la escuela, sino de entrar en ella.
¡Pobre don Nicolás Caballero! Jugábamos con él. Se enfurruñaba con nosotros para besarnos a continuación. Y nos hablaba de un pueblo –Venecia- que estaba sobre las aguas:
- ¿No es bola, don Nicolás?
Y de un monte, el Vesubio, que echaba humo.
- ¡Mira que cosas, hombre!
Y de la Virgen
- ¡Que guapa, chacho!
Y aquellas narraciones, henchidas de poesía, del buen anciano, florecieron en nuestra niñez y ellas darán, más tarde o más temprano, su fruto sazonado en nuestros corazones.
(1) No he querido retocar adrede este capítulo, escrito pocos años después de haber salido de la Universidad
JOSE SANCHEZ ROJAS
(EL TORMES 23/02/1930)


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